|
¡Oh, gloriosísimos seres! perdidos antes de tiempo, se fueron como rehenes que la Muerte no devuelve. ¡Oh, gloriosísimos seres! ¡Oh, gloriosísimos seres! ¿Quiénes fueron asesinos, de su caída los creadores, en mi vida los perdido en tentaciones que crearon? ¡Oh, gloriosísimos seres! Cuéntenme sus historias, pues yo ya sé sus finales, yo fui el que acabó sus glorias; mas cuéntenme ya sus vidas. ¡Oh, gloriosísimos seres! Lamento su destrucción, lamento su oscuridad, lamento su perdición; menos lamento mi pena. ¡Oh, gloriosísimos seres! Lágrimas caen en sus cuerpos, condena cae en mi alma; me arrodillo en sus muertos, y yo lamento me pena. ¡Oh, gloriosísimos seres! No soporta mis cadenas, no aguante el peso de mi alma, yo ya sufro por mi pena, yo ya muero por mis penas. ¡Oh, gloriosísimos seres! La historia de este poema es medio graciosa, pero me gustaría contarla, pues más sobre mí habla. Es corta, en realidad, este poema está dedicado a dos caracoles (sí, caracoles) que sin quere pisé, maté y asesiné, pero que me dieron mucha lástima; siempre tengo mucha lástima por los animales, pues ellos son tambiénvida. Dentró de poco pondré otro poema que también me gustó mucho, y que creé durante el verano.Aradaë |
| Leave a Comment: |